“No hay que hacer deporte para estar en forma; hay que estar en forma para hacer deporte”

Empieza la temporada de invierno y es el momento de uno de mis refranes favoritos, replicado tantas veces: ‘No hay que hacer deporte para estar en forma; hay que estar en forma para hacer deporte’.

Ya han pasado unos 5000 años desde la aparición del esquí como medio de transporte para sobrevivir y algo más de 100 desde que se empezó a utilizar como actividad deportiva recreacional. Mientras dejamos a los historiadores discutiendo sobre si los orígenes fueron en Noruega, en Rusia o en la actual China, vamos a centrarnos en lo que interesa en este escrito: la relación entre la condición física y el esquí. A partir de ahora la alusión a la palabra ‘esquí’ -si no se especifica de manera diferente- hará referencia a cualquier deporte de invierno: Esquí alpino, acrobático, Telemark, esquí de fondo, esquí de travesía, snowboard (con todas sus variantes), patinaje sobre hielo, etc.

Para la mayoría de nosotros el hecho de deslizar por la nieve o el hielo no es algo que hagamos de manera cotidiana como caminar, ir en bicicleta o conducir un coche, así que requiere de unas habilidades técnicas que -aunque pueden estar automatizadas- conllevan una dificultad coordinativa mayor que en las actividades que hacemos diariamente. Es por eso que el estrés que nos genera y la fatiga que ocasiona depende en gran medida del nivel técnico y de condición física que dispongamos, además de otros factores como el equipamiento, las condiciones meteorológicas, el estado de la nieve…

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Ascensión al pico Raspa Roies en la Vall de Boí.

A la peculiaridad de la técnica de deslizamiento requerida en cada una de las variantes deportivas en la nieve , debemos añadirle la exigencia condicional (fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad) para la que estamos a menudo poco preparados, por lo menos en cuando a la especificidad del deporte se refiere.

Hablamos básicamente de preparación física general y de preparación física específica. La preparación física general es la actividad física que se realiza para entrenar y mejorar el estado de forma del individuo sin tener en cuenta la disciplina deportiva que se practica. Así pues la preparación física general es la base de cualquier deporte y el punto de partida para la mejora del estado de forma. La preparación física específica es aquella con la que entrenamos aspectos que son característicos de la practica deportiva en la que estamos interesados.

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Ciclismo, preparación física general para el rendimiento en esquí.

Para disfrutar del esquí no es necesario tener unos grandes niveles de forma. Con una técnica adecuada seremos capaces de deslizarnos sin problemas, aunque una buena condición física nos permitirá disminuir el riesgo de lesiones, disfrutar durante más tiempo de la actividad y algo muy importante: recuperarnos mejor del esfuerzo, encontrándonos en mejores condiciones al día siguiente. Si bien es cierto que el número de lesiones en el esquí no es elevado –hacemos referencia al ámbito de recreación, no de competición- sería una lástima que nos toque a nosotros formar parte de la estadística de lesiones.

Si estás pensando en mejorar el estado de forma y nivel de condición física para ofrecer tu mejor versión esta temporada, estamos seguros de que tienes en cuenta que cada persona es diferente y tiene unas características especiales y únicas, por lo que un profesional de la actividad física es la persona adecuada a la que consultar sobre la planificación y programación de entrenamiento. Tu preparador físico especializado tendrá en cuenta todas tus circunstancias: ¿Qué deporte practicas?, ¿Cuál es tu experiencia?, ¿Cuánto tiempo piensas invertir en tu preparación?, ¿Dónde vas a entrenar?, ¿Prefieres trabajar con pesos externos o con tu propio peso?, ¿Esquiarás dos días a la semana o quieres hacer un viaje de 30 días sin parar de esquiar?, ¿Has tenido lesiones?, ¿Qué es lo que más te gustaría mejorar?… Las revistas, blogs y páginas especializadas no tienen en cuenta esta individualidad ni peculiaridad de cada un@ cuándo proponen planes de entrenamiento, pero de igual manera que el Profesor Michael Pollan (UC Berkeley) asegura que es mejor consumir fruta tratada con pesticidas que no consumir fruta, creemos que es mejor seguir pautas de entrenamiento propuestas por revistas especializadas, que no hacer actividad física.

Estaremos encantados de leer y responder cualquier comentario.

Ahora a disfrutar y a sonreír. Os deseamos una excelente temporada.

Xavier Pedrero.

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